EDUARDO CAMEL ANDERSON
EL UNIVERSAL
En 90 días Venezuela habrá abierto completamente
la puerta al software libre.
En Gaceta Oficial se publicó el decreto presidencial
3.390, que establece la prioridad para el uso de esta modalidad
de programas en todos los sistemas de la administración
pública.
En tres meses el Ministerio de Ciencia y Tecnología
deberá entregar a la Presidencia de la República
una base de planes y programas que servirán de plataforma
para este decreto. Por lo pronto, los entes públicos
deben abocarse a conocer mejor el tema de los estándares
abiertos para empezar más pronto que tarde la migración
hacia esos sistemas.
En ese lapso todos los ministros deben reunirse con la
titular del despacho de Ciencia y Tecnología, Yadira
Córdova, para publicar luego en la Gaceta sus planes
de adecuación a los estándares libres.
Los planes de implantación progresiva del software
libre desarrollado con estándares abiertos en las
dependencias y órganos deberán ejecutarse,
de acuerdo con el Decreto 3.390, en un lapso no mayor
a 24 meses, "dependiendo de las características
propias de cada sistema de información".
Corresponde a los ministros, mediante resoluciones,
y a las máximas autoridades de los entes adscritos,
determinar las fases de ejecución de sus planes,
así como identificar y notificar las razones
técnicas que, eventualmente, imposibiliten la
implantación de la modalidad de libre uso.
La labor no supone, en principio, una tarea fácil
para los entes públicos.
Todos manejan información de importancia
para la administración central, por lo cual
deberán ponerse en manos especializadas para
asegurar una transición sana a los nuevos
sistemas.
El software libre, además, no es tan infalible
en el cumplimiento de sus tareas como aquellos
de producción privada. Está hecho
para ser perfeccionado en el camino, lo cual
amerita una considerable inversión de tiempo
y estudio por parte de los que lo desarrollan.
A cambio, el Gobierno obtendrá un considerable
ahorro en el mediano plazo, producto de lo
que dejará de pagar por adquisición
y mantenimiento de licencias en equipos informáticos.
Por utilizar el software libre se paga un
precio, pero en lo sucesivo el mismo programa
puede ser copiado, modificado o difundido
con libertad.
El software libre más conocido es
el linux, el cual compite activamente contra
el conocido windows.
El uso de linux se multiplica año
a año. Su popularidad se ha extendido
entre los países del primer mundo
y los que están en vía de desarrollo,
y ha volcado la mirada, antes indiferente,
de las grandes corporaciones que hacen
negocio con las tecnologías de la
información.
También países como Cuba
han iniciado el camino hacia el linux,
como una política de Estado, que
se implementa con mayor intensidad desde
abril de este año.
Por ahora todos los ministros quedan
coordinados por Yadira Córdova,
en pos de la transición, que
debe durar dos años.
El Ministerio de Ciencia y Tecnología
proveerá toda la distribución
del software libre necesario para
acometer la medida.