Carlos Mesa, uno de los más prominentes intelectuales de su país, corrió la misma suerte de su antecesor Gonzalo Sánchez de Lozada al renunciar a su mandato, derrotado por presiones sociales y políticas.
La dimisión de Mesa se registró tras 20 meses de agitada gestión, en la que sin apoyo sólido en el Congreso no consiguió asegurarse la gobernabilidad, reseñó AFP.
Historiador y periodista independiente de 51 años, sucedió en su calidad de vicepresidente al empresario Gonzalo Sánchez de Lozada, quien dimitió en octubre de 2003 en medio de una sangrienta rebelión popular. Desde el poder buscó en vano acordar leyes que conciliaran los reclamos nacionalistas sin llegar a la estatización y fue quemando sus cartas. En marzo pasado amagó con renunciar en un intento por alcanzar acuerdos políticos y sociales pero no logró asegurarse la estabilidad.
Político bisoño, es un admirador de la revolución popular de 1952, que lanzó a Bolivia a la modernidad tras arrancarla de raíz de estructuras aún feudales a mediados del siglo XX. Nacido en La Paz el 12 de agosto de 1953, Mesa desarrolló en los últimos 20 años una extraordinaria carrera en medios de información locales antes de integrarse a la vida partidista.