La Paz. Las principales ciudades bolivianas habían amanecido
ayer convulsionadas por manifestaciones callejeras y 78 puntos
de cortes de ruta en todo el país, en demanda de la nacionalización
de los hidrocarburos.
La Paz, centro focal de la tensión social, era escenario
de una concentración de unas 80.000 personas, una de
las mayores registradas desde que se recuperó la democracia
en 1982, en demanda de la estatización del gas, mientras
la multitud asediaba con detonaciones de tacos de dinamita
el centro urbano, citóAFP.
La situación límite obligó a que Mesa fuera
evacuado del Palacio Quemado después de que un grupo
de manifestantes estuvo a punto de quebrar las barreras
de seguridad policial, informó el portavoz de la Presidencia,
Oswaldo Candia.
El mismo Candia confirmó un par de horas después
que el mandatario regresó a la sede del gobierno
y pidió a la población calma, ante rumores de
que se había asilado en una embajada o estaba refugiado
en una base militar.
Horas más tarde apareció públicamente
para presentar la renuncia.
Mayor desabastecimiento
En La Paz, ciudad de más de un millón
de habitantes, la situación se complicaba
más.
El transporte es mínimo debido a la falta
de combustible, los alimentos escasean y han
incrementado de precio, las labores escolares
están suspendidas y todas las rutas están
cortadas por piedras, barricadas y escombros.
Según un informe, 55 puntos de bloqueos
en siete de los nueve departamentos impiden
el tráfico en la nación.
La confrontación venía centrándose
en el reclamo de los legisladores y sindicatos
del empobrecido occidente del país,
donde se encuentra La Paz, de que el Congreso
convoque a una Asamblea Constituyente y
en la exigencia del bloque oriental y sur,
encabezada por Santa Cruz, que exige la
creación de gobiernos autónomos
en esa región.
Senado quiere garantías
El presidente del Senado, Hormando
Vaca Diez, pidió garantías
plenas y sin ningún tipo de presión
para instalar hoy Congreso y pronunciarse
sobre la dimisión del presidente.
"Yo espero que el escenario donde
instalemos (la sesión), ojalá
siga siendo el departamento (provincia)
de La Paz, sea el que responda a
garantías plenas para una sesión
sin presiones", dijo Vaca Diez,
primero en la línea de sucesión
constitucional.
La gran duda que existe ahora
es si los manifestantes permitirán
al Congreso sesionar para tramitar
la renuncia de Mesa, pues se sabe
que buena parte de las fuerzas
que han sostenido la toma esperan
que los parlamentarios también
dimitan.