La Paz. Los principales dirigentes de los movimientos sociales,
que desde hace tres semanas tienen cercada a la ciudad de La
Paz, se mostraron escépticos con la renuncia de Carlos
Mesa a la presidencia de Bolivia, porque no expresa el carácter
de "irrevocable".
El líder de la oposición, Evo Morales, jefe del
Movimiento Al Socialismo (MAS), dijo que la renuncia de Mesa
"es a medias porque en el mensaje (a la nación) en ningún
momento dice que es irrevocable".
"Para creer deben renunciar Hormando Vaca Diez a la presidencia
del Senado, también Mario Cossío, a la presidencia
de Diputados, y debe asumir el presidente de la Corte Suprema
de Justicia para convocar antes de fin de año a elecciones
presidenciales", dijo Morales.
Sin embargo, aseguró que la salida de Mesa no es
la solución a los conflictos en Bolivia. "Todo pasa
por la ley de nacionalización de hidrocarburos, que
el pedido de los pobres que han visto durante años
que los extranjeros se llevaron los recursos naturales",
dijo.
Roberto de la Cruz, dirigente de Federación de
Juntas Vecinales de El Alto, uno de los foco de protestas
que ha cercado varias vías con bloqueos, dijo que
el mensaje de Mesa "son lágrimas de cocodrilo y
que su renuncia nadie le cree".
"Renuncia a medias y sigue en Palacio, ¿qué
clase de renuncia es esa?", dijo al tiempo de informar
que partir del martes se intensificarán los bloqueos
para presionar al Congreso, que ha convocado a sesión,
para que acepte la dimisión de Mesa "y luego
se vayan todos los parlamentarios a sus casas".
Por su parte, Jaime Solares, secretario de la Central
Obrera Boliviana, dijo que el "presidente acaba
de renunciar a medias" e informó que los cortes
de carreteras continuarán.