Gelsenkirchen.- Incapaz de hacerlo en el
campo de juego, México arrinconó hoy a Portugal
en las tribunas de un estadio de Gelsenkirchen teñido
ampliamente de tricolor, mientras sobre el césped la
historia era muy diferente.
Alrededor de 25.000 aficionados mexicanos, de un total de
52.000 espectadores, alentaron a su equipo, y ahogaron una
y otra vez los arranques de expresividad de una hinchada portuguesa
a la que probablemente estaban cerca de triplicar en número.
Con gritos de "México, México", sonidos de carracas
y trompetas y el siempre presente "Cielito Lindo", los aficionados
mexicanos pusieron ruido y color en la tarde alemana pese
a la derrota de 2-1, según reseñó DPA.
Pese a los problemas que evidenciaron sobre el césped
los pupilos de Ricardo La Volpe, no cesaron de animar a su
equipo mexicanos con distintivos sencillos, como su bandera
y la camiseta del "Tri", o más sofisticados como máscaras,
pelucas y hasta un torso masculino pintado totalmente con
los colores del conjunto americano.
Acompañaron con un sonoro insulto cada saque del arquero
portugués, Ricardo, y recurrieron al tradicional "sí
se puede" cuando a falta de 20 minutos para el final del encuentro
el marcador estaba 2-1 en contra de una selección de
México que ya había fallado un penal, jugaba con
diez por expulsión de Luis Pérez y parecía
inocua.
En los últimos compases los gritos se tornaron reclamo,
y el estadio de Gelsenkirchen gritó "Guille, Guille".
Cuando quedaban diez minutos para el final, La Volpe les dio
el gusto a los hinchas, y dio ingreso en la cancha al delantero
de origen argentino Guillermo Franco.
Sin embargo, la realidad mostró que hoy Portugal fue
superior a México en juego. Apareció bien plantado
en la cancha y supo armar, para regocijo de su afición,
muy buenas jugadas de ataque.
Los portugueses, ya clasificados para los octavos de final
del Mundial de Alemania 2006, fueron seguramente, pese a ser
pocos, los que más disfrutaron hoy en Gelsenkirchen.
No tuvieron siquiera reparos en pronunciar una palabra que
hoy sonaba a amenaza para los hinchas de México: 'Angola,
Angola'.
La ex colonia portuguesa en Africa tenía hoy la opción
de apear a México de la próxima inatancia del certamen
alemán, pero no cumplió con la obligación que
le imponían los números, empató 1-1 con Irán.
Dio así una alegría a los miles de mexicanos que
hoy no pudieron ver reflejada en la cancha su amplia victoria
en la tribuna.