El centrocampista de Portugal llegaba a este partido con la responsabilidad de ser el cerebro del equipo y el hombre clave del partido. Deco no pudo ser ni una cosa ni la otra, pues estuvo perdido en los 90 minutos de juego, se le vio muy lento y con poca claridad ante el arco rival. Nunca fue un jugador desequilibrante para el rival.
155 millones de sobrecitos de barajitas ha vendido la empresa
italiana Panini, desde que sacara a finales de abril su colección
mundialista. Entre las figuras más cotizadas se encuentra
el portero Jens Lehmann, que se sumó tarde a la colección.