Tal vez el punto débil de Francia sea Fabien Barthez. Su desempeño es irregular. A veces tiene espectaculares intervenciones, pero no es menos cierto que hay pánico cuando la pelota se acerca a sus predios, pues comete errores que pueden costar caro. Sin embargo, Barthez ya estuvo defendiendo el arco de los "bleus" cuando conquistaron el Mundial de 1998 y la Eurocopa de 2000. En el banquillo estará Gregory Coupet, un guardameta solvente, pero que no es de la preferencia de Domenech.
155 millones de sobrecitos de barajitas ha vendido la empresa
italiana Panini, desde que sacara a finales de abril su colección
mundialista. Entre las figuras más cotizadas se encuentra
el portero Jens Lehmann, que se sumó tarde a la colección.