Trezeguet. Desde que antes del Mundial
el delantero del Juventus criticó al Domenech por su estilo
defensivo, el técnico ha decidido prescindir de sus servicios.
Como si de una burla se tratase, lo sacó a jugar en el
tercer minuto del descuento frente a Corea. Después lo
puso a jugar contra Togo en un partido que necesitaba ganar
a juro y en el que no contaba con Zidane. En la final Domenech
debería dejarse de rencillas y contar con él, sobre
todo ahora que Saha, que no hizo nada aparte de dar patadas
en los pocos minutos que jugó, está suspendido.
Wiltord. Domenech lo ha utilizado como
el recambio natural de Malouda. Puede jugar, igual que Franck
Ribery, por ambas bandas, y es dueño de un potente disparo.
En un principio se pensó que el jugador del Lyon sería
titular, pero finalmente el entrenador, privilegiando los argumentos
defensivos, prefirió a Malouda.
Govou. Jugador del Lyon que ha vestido
la camiseta francesa en 23 ocasiones, ha sido utilizado por
Domenech en algunas oportunidades para refrescar el partido
(en el encuentro ante Portugal jugó los últimos minutos
en sustitución de Ribery), pero su presencia ha pasado
inadvertida.
155 millones de sobrecitos de barajitas ha vendido la empresa
italiana Panini, desde que sacara a finales de abril su colección
mundialista. Entre las figuras más cotizadas se encuentra
el portero Jens Lehmann, que se sumó tarde a la colección.