Rafael Dudamel
Valioso
Todo el mundo está pendiente de la gran final. Es el
partido más esperado desde hace cuatro años y decidirá
el nuevo campeón del mundo.
Pero antes, en un encuentro muy difícil, se enfrentan
por el tercer lugar Alemania y Portugal. Y digo muy difícil
no por el nivel de los equipos en la cancha sino más
bien por el contexto del partido. Ambos equipos, todavía
con el mal sabor de la derrota en semifinales, tienen que
salir nuevamente a la cancha a disputar el tercer puesto.
El juego plantea emociones encontradas, sin duda nadie
quiere quedar en cuarto lugar, pues de nada serviría
todo el esfuerzo realizado para llegar hasta aquí.
Pero tampoco hay mucho ánimo para salir al terreno
a disputar el partido, la última derrota de ambos,
justo en las puertas de la final, deja sin fuerzas a cualquiera.
El partido estará muy abierto. Ambos rivales tuvieron
muy buenas actuaciones en los encuentros anteriores. Los
dos equipos seguramente darán el chance a los jugadores
que aún no han visto acción, como especie de
premio por su espera en el banquillo. Otros jugadores
saldrán por el récord personal, así como
Miroslav Klose saldrá a consolidarse como el goleador
del Mundial.
Alemania desea despedirse ante su público con
el tercer puesto asegurado. Pero Portugal quiere que
esta actuación que tuvo en el Mundial sea recordada
como histórica. Por lo tanto, más allá
del pesar, más allá del desánimo y más
allá de que no sea el partido más esperado
por el mundo entero. Portugal y Alemania saldrán
al campo a salvar el honor de su país y asegurarse
un puesto en el podio y en la historia.