Durante los entrenamientos de cara a la final del domingo, los seguidores de cada equipo se han hecho presentes.
Los aficionados no descansan en su afán por obtener la firma de sus ídolos. Antes o después de los entrenamientos, están ahí, al acecho, pendientes de cada movimiento para conquistar la estampa de sus estrellas. El reverso de la franela del equipo, engalanada con los colores que cada selección defenderá en la final, es el lienzo perfecto.
En la concentración de los italianos, más de 3.000 personas colmaron la cancha de prácticas. Todos con el ánimo de ver a Del Piero, Totti, Toni o Buffon, entre otros. Tambien las estrellas de Francia como Zidane, Henry o Thuram han sido asediadas en busca de la firma inmortal.
Los jugadores acicalados antes de las sesiones se entregan así a su afición, esa que brinca de alegría en las gradas cuando presencia las hazañas y los goles de sus héroes.
Italia sumó su cuarto título con la victoria ante
Francia en la final del Mundial Alemania 2006. La azzurra
celebró por la Copa del Mundo en 1934, 1938 y 1982.
Ahora, con este triunfo es la selección que más
se acerca de Brasil y sus cinco coronas.