Arzen.- Los equipos que protagonizarán la final
del Mundial cerraron con calma sus ciclos de entrenamiento para
dejar a tono sus piezas.
El entrenamiento "a la carta", dispuesto por el técnico
Raymond Domenech tuvo cinco ausencias, el meta Fabien Barthez,
los defensas Willy Sagnol y Eric Abidal y los centrocampistas
Patrick Vieira y Florent Malouda, que prefirieron montar en
bicicleta por los alrededores del hotel de concentración,
como lo han hecho en otras ocasiones.
El plantel se dedicó a ejercicios de recuperación
física, aunque se exigió un poco más de los
jugadores reserva.
Bajo una fina e intermitente llovizna, alrededor de 500
niños de escuelas locales acompañaron con entusiasmo
la sesión de entrenamientos, y saludaron especialmente
al mediocampista Zinedine Zidane y al atacante Thierry
Henry durante sus movimientos.
Zidane, Henry y los otros jugadores que actuaron en
la semifinal ante Portugal se limitaron a unos ejercicios
y a una divertida sesión de fútbol-tenis.
Cambios constantes
La selección de Italia, concentrada
en Duisburgo, cambió sus planes varias veces.
La primera sesión era a puerta cerrada y
la presencia de 3.000 fanáticos obligó
a cambiar la orden del día. Ayer, apenas
si estiraron los músculos, pues Marcello
Lippi decidió que los jugadores efectuarían
su último entrenamiento sólo por la
mañana.
Los italianos entrenaron a puerta cerrada,
en el último ensayo táctico para la
final del Mundial. Tras la victoria frente a
los alemanes, los italianos sólo efectuaron
dos entrenamientos, y con mínimas exigencias
físicas.
Italia tendrá a la hora del encuentro
un día más de descanso que Francia,
aunque debió jugar 120 minutos para superar
al anfitrión en semifinales.