Huanuni, Bolivia.-El presidente boliviano,
Evo Morales, sustituyó ayer al ministro de Minas y
al director de la compañía minera estatal, después
de que enfrentamientos entre grupos rivales de mineros dejaron
al menos 16 muertos y más de 60 personas heridas.
El ministro de Minas, Walker Villarroel, había enfrentado
exhortaciones para que renunciara desde que comenzó
la violencia el jueves en Huanuni, un pueblo minero a 290
kilómetros al sur de La Paz, donde los grupos se enfrentaron
a balazos y con cartuchos de dinamita en una disputa por
el acceso al yacimiento de estaño más rico de
Bolivia, reseñó AP.
"Lamento mucho que mis colaboradores en este rubro no me
cooperaron con mucha eficiencia", sentenció el mandatario,
y anunció que Villarroel será sustituido por Guillermo
Dalence Salinas, mientras el director de la compañía
minera estatal Comibol, Juan Cabrera, será reemplazado
por Hugo Miranda.
La Policía boliviana confirmó la muerte por arma
de fuego de cuatro mineros, que se sumaron a los 12 que
se registraron la víspera.
La Federación de Cooperativas Mineras (Fencomin) denunció
que dos de sus afiliados cayeron por impactos de bala y
alertó sobre la presencia de francotiradores.
Al respecto, el ministro de Defensa aclaró que "no
se ha autorizado a la Fuerza Armada el uso de armamento
letal y menos de balas de guerra", por lo que se trataría
de una persona "no identificada" que "estaría disparando".
Funcionarios de los dos grupos mineros se reunieron con
ministros en La Paz. El vocero de la Presidencia, Alex Contreras,
informó que la reunión rindió como fruto
un acuerdo de paz, en el que ambos lados estuvieron de acuerdo
en permitir el acceso de ayuda humanitaria al poblado.
El comandante de la Policía, general Isaac Pimentel,
informó sobre el traslado de funcionarios a Huanuni.
"Estamos reforzando con 700 efectivos, con el objetivo de
primero evitar el enfrentamiento entre los cooperativistas
y los señores mineros que son sindicalizados", puntualizó.
Pimentel anticipó que sus hombres darán protección
a la ciudadanía, prestarán el auxilio a los heridos
y ayudarán en el entierro de las víctimas fatales.
La llegada de los refuerzos permitió un cese del fuego.
El conflicto estalló cuando obreros de empresas privadas,
llamados "cooperativistas" y que exigen se les asignen nuevas
zonas para la explotación, intentaron ocupar la mina
de Huanuni, pero fueron repelidos por miembros de la estatal
Corporación Minera de Bolivia.
El Ministerio de Salud se declaró en estado de emergencia
y anunció el envío de personal que traslada medicamentos,
sangre, sueros y otros insumos para atender a los lesionados.
Incluso en La Paz se iniciaron campañas invitando
a la población a donar sangre para abastecer a los
hospitales.