soniberth
jiménez
el universal
El barrio San Miguel de la Cota 905 de Caracas sirve de escenario
para la vida de un peculiar "justiciero". Se trata de Cyrano
Fernández, personaje representado por Edgar Ramírez
que tocará el borde del bien y el mal. Pero él no
estará solo, pues Roxana (Jéssika Grau) y Cristian
(Pastor Oviedo) lo acompañarán para formar un triángulo
amoroso. La cinta de Alberto Arvelo -inspirada en Cyrano
de Bergerac de Edmond Rostand- llega a las carteleras
venezolanas este viernes 29 de febrero.
Alberto Arvelo explica que la nariz de Cyrano de Bergerac
es una gran metáfora. "Significa el drama que todos vivimos
en la vida cotidiana. Todos quisiéramos ser otra persona
o quisiéramos ser distintos de alguna manera. Cyrano
Fernández sustituye esa metáfora por cicatrices
en el rostro. Es un poeta porque nuestros barrios y nuestra
cultura popular están llenos de poesía. En la obra
original, él manda cartas. En nuestra pe- lícula,
él manda mensajes de texto".
Arvelo también expresa su agradecimiento al barrio San
Miguel de la Cota 905 y espera poder retribuirle el apoyo
a sus habitantes con la colaboración de la construcción
de una cinemateca.
El protagonista de la cinta, Edgar Ramírez, opina que
"lo que hace a Cyrano Fernández diferente y especial
es lo profundamente conmovedora que es la película, a
pesar de la misma forma de actuar de Cyrano y de su forma
de relacionarse con su mundo".
A juicio de Ramírez, Cyrano Fernández es una "historia
de un hombre tratando de cambiar el mundo que lo rodea, tratando
de echar mano de los recursos que tiene y tratando de vencer
sus propios miedos para encontrar el amor. En ese proceso,
termina entregándose a una causa porque es la única
manera de compensar la frustración emocional que lleva
por dentro".