CARACAS, sábado 04 de julio, 2009 | Actualizado hace
Una camiseta con el dorsal 8 de Kaká se vendió cada 15 segundos en la tienda oficial del Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu el día de la presentación del astro brasileño.
El dato ofrecido en un reportaje del diario El País de España -3 mil franelas comercializadas sólo allí en las primeras 24 horas de Kaká como jugador del Madrid- es reflejo del impacto de los "fichajes galácticos". Y es que pagar 64 millones de euros (92 millones de dólares) por un jugador puede considerarse un verdadero exabrupto en tiempos de crisis, pero su valor ya trasciende al futbolista; va mucho más allá de su capacidad de marcar goles, dar un pase perfecto o dejar a rivales tirados en el terreno con un quiebre, pues son figuras que se han convertido en íconos del marketing.
El País, comentando la cifra, habla de "la demostración más clara" de la transformación del "delirio" que sentían los 50 mil aficionados que asitieron al Bernabéu el martes pasado a recibir a la nueva estrella merengue "en consumo".
"Un negocio extraordinario", agrega el rotativo.
El lunes llegará el momento de Cristiano Ronaldo y todo apunta a que la situación se repetirá, esta vez con el número 9 a la espalda de cada camiseta.
Para el presidente del Madrid, Florentino Pérez, quien ha gastado cerca de 300 millones de dólares en las transferencias de Kaká, Ronaldo, Raúl Albiol y Karim Benzema, habla de ellos como una "inversión", repitiendo la fórmula de los viejos fichajes de Luis Figo, Zinedine Zidane, Ronaldo y David Beckham.
Hay cálculos que señalan que entre Kaká y Ronaldo podrían producir más de 150 millones de dólares anuales en conjunto en materia de contratos publicitarios y derechos de trasmisión.
Pérez, por ejemplo, comenzó a renegociar con Adidas, la empresa que viste al Madrid y fabrica sus productos, el contrato que les une hasta 2012. Hoy, la marca deportiva le paga al conjunto merengue unos 30 millones de euros al año y el monto podría duplicarse.
Esteban Rojas
EL UNIVERSAL
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