Residenciada en España desde 1972,
Cristina Peri Rossi encuentra a finales
del año 2002 dos motivos de celebración: su cumpleaños
y el Premio Internacional de Poesía Rafael Alberti, que le otorgaran
en Madrid
el pasado 17 de diciembre por su libro Estado de exilio. En esta
página conversa con Nidia Hernández, quien además
ofrece una selección
de la obra poética de esta escritora uruguaya
Foto: Cortesía Lil Castagnet Peri Rossi: "La poesía es, o no es; nace,
o no nace"
Un año más tarde El 12 de noviembre del año 2001, Cristina
Peri Rossi (1941), me comentaba feliz la reedición, 25 años
más tarde, de su libro de poemas publicado en 1975, Descripción
de un naufragio, que coincidía con su cumpleaños número
60: "me alegra que esta segunda edición la hayan hecho estando
viva, hoy por cierto, me van a hacer una entrevista para la televisión
por mis 60 años".
Un año más tarde, para celebrar
esta vez sus 61 años, compartimos con los lectores de Verbigracia
algunas respuestas que nos diera Peri Rossi para nuestro programa
La maja desnuda, así como una breve selección de
su obra poética.
Cristina Peri Rossi acaba de terminar
un libro sobre el cigarrillo y las mujeres, que saldrá en marzo,
en Lumen (su título probable: Fumar es (era) un placer),
mantiene varios performances con su poesía por diferentes
ciudades de España, además de escribir sistemáticamente
en El Mundo de Catalunya.
Poesía y vida
"Intento que la vida y la poesía sean la misma cosa: es una
propuesta romántica, y sé que soy una romántica controlada,
apenas, por la razón. En La Boheme, de Puccini, cuando Mimi
le pregunta a Alfredo qué hace, éste contesta: 'Soy un poeta,
y vivo como escribo'. Ese es mi lema. La poesía (que no sólo
está en los versos, está en una mirada, en un paisaje, en
unas ruinas, a veces hasta en el horror, en el dolor, en el cine y en
algunas novelas, pocas) hace que valga la pena vivir. La poesía
es intensidad, y a la vez, es una lucha contra la fugacidad de lo efímero,
del instante, de la muerte, en suma.
La poesía es, o no es; nace, o no nace. Es muy
difícil proponerse deliberada o voluntariamente escribir poesía
y conseguir un buen poema. Yo creo en la inspiración: de pronto,
en la madrugada oscura, despertarse con un verso que sale del inconsciente
y nos susurra al oído una música, una emoción, un
sentimiento. Para mí (romántica, al fin) la poesía
nace de la emoción, de la intensidad. Primero se siente, después
se escribe. Pero no puedo reducir la emoción a la experiencia:
también hay emoción en las ideas, en la ciencia, en la técnica.
A veces, un descubrimiento biológico (el gene de la adicción,
por ejemplo) me ha emocionado tanto como el reencuentro con un amigo.
O el funcionamiento de un ordenador, una máquina con la que había
soñado en la infancia. Cuanto mayor es el registro de nuestras
emociones, estamos más vivos, y por lo tanto, más poesía.
Yo suelo llamar 'estado de gracia' al momento en que me doy cuenta de
que estoy a punto de poema. El poema sale solo; no tengo que trabajarlo.
Es como la música".
Misión de la literatura
"La misión de la poesía o de la literatura en general
podría ser; dar testimonio de la vida, de lo soñado, de
lo sufrido, de lo gozado. Dicho de otro modo: dejar huella, para que los
seres humanos de otras generaciones, de otras latitudes, puedan reconocerse,
identificarse, o conocer lo diferente, lo contradictorio, lo opuesto.
Es inconcebible la historia de la humanidad sin la poesía. Reconocemos
que nos hemos enamorado porque en alguna canción, en algún
poema alguien contó qué se sentía, cómo era.
Cuando a Bécquer -según una de sus rimas- la mujer
amada le preguntó qué era poesía, contestó
sagradamente: 'Poesía eres tú': poesía es subjetividad".
A un joven poeta
"Yo le recomendaría a un joven poeta, que viva intensamente,
que lea intensamente, y que no confunda la poesía con el verso.
Rilke ya escribió la Carta a un joven poeta, que
suscribo. La poesía es un estado de ánimo y puede convertirse
en cine, en relato, en hacer el amor, en mirar o en fumar de determinada
manera. Es una esencia y una forma".
(Conversación con
Nidia Hernández en el programa de poesía La maja
desnuda de la Emisora Cultura de Caracas 97.7 FM).
ESCORACION
Lastimadura que queda, luego del amor, al costado
del cuerpo.
Tajo profundo, lleno de peces y bocas rojas,
donde la sal duele y arde el iodo,
que corre todo a lo largo del buque,
que deja pasar la espuma,
que tiene un ojo triste en el centro.
En la actividad de navegar,
como en el ejercicio del amor,
ningún marino, ningún capitán,
ningún armador, ningún amante,
han podido evitar esta suerte de heridas,
escoraciones profundas, que tienen el largo del cuerpo
y la profundidad del mar,
cuya cicatriz no desaparece nunca,
y llevamos como estigmas de pasadas navegaciones,
de otras travesías. Por el número de escoraciones
del buque, conocemos la cantidad de sus viajes;
por las escoraciones de nuestra piel,
cuántas veces hemos amado.
De Descripción de un naufragio, 1975
***
INVOCACIÓN
Si el lenguaje
este modo austero
de convocarte
en medio de fríos rascacielos
y ciudades europeas
fuera
el modo
de hacer el amor entre sonidos
o el modo
de meterme entre tu pelo.
De Diáspora, 1976
***
En las mansas corrientes de tus manos
y en tus manos que son tormenta
en la nave divagante de tus ojos
que tienen rumbo seguro
en la redondez de tu vientre
como una esfera perpetuamente inacabada
en la morosidad de tus palabras
veloces como fieras fugitivas
en la suavidad de tu piel
ardiendo en ciudades incendiadas
en el lunar único de tu brazo
anclé la nave.
Navegaríamos,
si el tiempo hubiera sido favorable.
De Lingüística general, 1979
***
CONTRA LA FILOSOFÍA
Dicen los filósofos
que sólo lo inmediato es verdadero
Si no escribo este poema
nadie sabrá en el futuro
que una noche nos amamos con intensidad en un tren
-de San Sebastián a Barcelona-
Si no escribo este poema
no lo sabrá tu hijo
Si no escribo este poema
no lo sabrá tu marido
Si no escribo este poema
no lo sabrás tú
no lo sabré yo
Sólo lo inmediato es verdadero
Salvo para la poesía